Observación de lluvias de estrellas
Las estrellas fugaces pueden ser observadas visual o fotográficamente (vídeo). Cualquiera de los dos métodos requiere de tiempo y paciencia. Aunque podemos encontrar meteoritos esporádicos en cualquier época del año, es mejor escoger las fechas en que tenga lugar una lluvia anual importante, según el calendario.
Situados en un lugar cómodo, y en una posición que permita observar gran parte de la bóveda celeste, esperaremos a que aparezcan los meteoritos. La mayoría tendrá el aspecto de un pequeño punto de luz que se desplaza por el cielo a gran velocidad. Otros dejarán una estela, y puede que su aspecto se parezca a estas imágenes captadas por la estación "Calysteno" de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona, España):
Cuando observamos meteoroides pertenecientes a una misma lluvia, si dibujamos la trayectoria de cada meteoroide sobre un mapa celeste y la prolongamos hacia atrás (en sentido contrario al del movimiento del meteoroide), observaremos que todas las líneas se cortan -aproximadamente- en un mismo punto o en una pequeña área. Es decir, que todos los meteoroides pertenecientes a una misma lluvia parecen provenir de un mismo punto de la esfera celeste: ese punto se llama radiante. Para averiguar si un meteoro que hemos observado pertenece a alguna lluvia, comprobaremos si su trayectoria encaja con el radiante que se proporciona para la lluvia. Otra pista importante nos la proporciona la velocidad geocéntrica: si los meteoroides observados parecen venir del radiante de una determinada lluvia, y su velocidad coincide con la esperada para dicha lluvia, entonces la identificación es positiva.
Es importante recordar que, además de los meteoroides asociados a lluvias, también existen meteoroides esporádicos que no están asociados a ninguna. Dentro de los meteoroides esporádicos, tiene especial importancia la llamada fuente antihélica, que cuenta con un amplio radiante de forma elíptica (de unos 30° en ascensión recta y 15° en declinación) situado más o menos cerca del antihelio, que es la dirección opuesta a la dirección del Sol en la esfera celeste.
Si no tiene experiencia en la observación de meteoritos, al preparar la observación de una lluvia debe tener en cuenta:
- El porcentaje de iluminación de la Luna, y su altura sobre el horizonte. Una Luna con un alto porcentaje de iluminación y situada a más de 30° de altura dificultará notablemente la observación.
- La altura que el radiante tendrá sobre el horizonte en el momento de la observación, ya que cuanto más bajo esté menos meteoritos podrá ver. Además, las lluvias cuyo radiante tiene una declinación claramente positiva se ven sólo en el hemisferio Norte, o en el Sur cuando es negativa.
- Observará muchos más meteoritos en un cielo completamente oscuro, en el campo, que en una gran ciudad.
- Si carece de experiencia, no intente observar lluvias con una THC baja aunque tenga buenas condiciones: comience por lluvias de una cierta importancia (THC mayor de 30), y luego vaya bajando de nivel de THC a medida que acumule horas de observación.