Meteoritos
Meteoroides, meteoritos y estrellas fugaces
En su movimiento por el espacio, cae sobre nuestro planeta una gran cantidad de cuerpos celestes de pequeño tamaño, llamados meteoroides. El fenómeno visual causado por estos cuerpos al atravesar la atmósfera terrestre suele llamarse coloquialmente estrellas fugaces. Cuando el fenómeno es de especial intensidad se le llama bólido. Los restos sólidos que la caída de un meteoroide deja sobre la superficie terrestre reciben el nombre de meteorito, y también se usa dicho término como sinónimo de "estrella fugaz".
En ocasiones, se pueden ver usos de la palabra "meteoro" como sinónimo de "estrella fugaz", pero se trata de un anglicismo procedente de adaptar el término inglés meteor. En Español, un meteoro es cualquier fenómeno atmosférico, ya sea el causado por un meteoroide al entrar en la atmósfera, o cualquier otro (tornados, arco iris, etc.). Por lo tanto, solamente usaremos "meteoro" para referirnos al fenómeno atmosférico (visual y auditivo), y cuando ya se haya establecido que estamos hablando de meteoroides y no de otros posibles meteoros.
Así, por ejemplo es incorrecto decir "la velocidad de los meteoros es de 71 km/s" (sería "la velocidad de los meteoroides...") o hablar de "lluvias de meteoros" (lo que "llueve" o cae son meteoroides, no meteoros, además la lluvia -sin más- ya es un meteoro por lo que se presta a confusión).
Los enjambres de meteoroides
La mayoría de los meteoroides son pequeños restos de cometas, y suelen viajar por el espacio en grupos llamados enjambres. Algunos de estos enjambres interceptan la órbita de la Tierra en algún punto, produciendo lo que se conoce como "lluvias de meteoroides" o "lluvias de estrellas" cuando la Tierra se los encuentra. Al cuerpo del Sistema Solar que emite los meteoroides y da origen al enjambre se le llama progenitor.
Debido a un efecto de perspectiva, cuando los meteoroides de un enjambre impactan con la atmósfera parecen provenir de un mismo punto de la esfera celeste llamado radiante. Las distintas lluvias de meteoroides reciben nombres relativos a las constelaciones donde está situado el radiante, o bien a alguna estrella brillante próxima a éste. Por ejemplo, las eta Acuáridas reciben ese nombre por estar su radiante cerca de la estrella eta Aquarii, perteneciente a la constelación de Acuario.
Los enjambres de meteoroides nos permiten estudiar, de forma indirecta, la población de cuerpos menores del Sistema Solar y, con ello, los procesos de formación del mismo y sus mecanismos de evolución. Gracias a las lluvias de meteoroides podemos obtener datos de cometas que, a veces, ya no existen o no están activos, o recoger fragmentos de cuerpos del Sistema Solar sin necesidad de enviar costosas sondas a obtenerlos. Y en un orden más práctico, la información sobre la presencia de enjambres de meteoroides es esencial para la planificación de las actividades humanas en el espacio, como los "paseos espaciales".
Actualmente se está produciendo un resurgimiento del interés por el estudio de los enjambres de meteoroides, que se ha reactivado tanto en la vertiente observacional como en la teórica. Astrónomos profesionales y aficionados están montando redes de filmación en vídeo (usando sensores tipo CCD) que permiten determinar la órbita de los meteoroides (cuando un mismo fenómeno es observado desde dos o más estaciones). Por otra parte, en el terreno teórico se están desarrollando los primeros modelos teóricos detallados de estos enjambres, mejorando la fiabilidad de las previsiones de actividad de las lluvias. Gracias a ello, podemos llevar a cabo predicciones como las que se muestran en el calendario de lluvias.
Calendario de lluvias de estrellas
Aunque se pueden observar estrellas fugaces en cualquier momento del año (existen meteoroides esporádicos que no guardan relación con una lluvia concreta), este calendario nos ayuda a elegir los momentos propicios para la observación de lluvias de estrellas. Si tenemos poca experiencia, será preferible que nos centremos exclusivamente en las lluvias principales, que son las que tienen una Tasa Horaria Cenital (THC) elevada (por encima de 50). Si posee un navegador de internet de última generación, el calendario seleccionará automáticamente las lluvias apropiadas para su localización. Para preparar la observación, será conveniente seguir estos consejos para la observación de lluvias de estrellas.
Acceda al calendario del año deseado: [2010] [2011] [2012].
En el calendario se tabula, para cada lluvia, el nombre del radiante, el intervalo de actividad, la fecha de máxima actividad y una serie de datos:
- A.R. y Decl.: Ascensión recta y declinación del radiante en el máximo, referidas al ICRS. El ICRS es el sistema de referencia que se utiliza en los catálogos estelares.
- Vg: Velocidad geocéntrica en km/s. Da una idea de lo rápidos o lentos que son los meteoritos.
- THC: Tasa horaria cenital. Es el máximo número de fugaces que un observador podría llegar a contar en una hora en condiciones ideales, con el cielo claro y el radiante en el cenit.
- % Luna: Porcentaje de iluminación de la Luna a las cero horas TT del día del máximo.
Las predicciones se basan en datos de:
Las dos primeras organizaciones son las principales fuentes de datos para el calendario, mientras que los telegramas de la UAI son útiles para las actualizaciones de última hora, en el caso de alguna actividad fuera de lo esperado. Las lluvias que se listan en el calendario son visuales (nocturnas) que en la actualidad tienen una actividad anual con una THC máxima igual o superior a 2, o bien lluvias con una actividad muy irregular, que pueden tener tasas anuales inferiores a 2 pero a veces tienen erupciones.
En la página principal se dan efemérides diarias para las lluvias anuales y para el principal pseudo-radiante esporádico (el Antihelio). Las posiciones, velocidad geocéntrica y perfil de actividad del Antihelio proceden de un modelo desarrollado por el autor. Además de las lluvias del calendario y del Antihelio, es posible que en las efemérides diarias -y en la lista mensual de fenómenos- se incluyan otros radiantes de menor entidad. Por otra parte es normal que, debido a cuestiones de redondeo y definición de fronteras, en algunos casos el calendario indique que una lluvia está empezando o terminando un día determinado, y que ese día las efemérides diarias a cero horas no muestren ninguna actividad. En cualquier caso, por su naturaleza las predicciones de lluvias de meteoritos no son exactas, y deben tomarse como una estimación aproximada. En particular, predecir el valor de la THC es especialmente difícil, y por ello muchas veces se omite.
El calendario se suele publicar con una antelación de al menos dos años con respecto al año correspondiente; por ejemplo, el calendario para 2010 se puso online en 2008. Sin embargo, el calendario es actualizado cuando surge alguna novedad en las predicciones. Por eso, es conveniente revisarlo antes de planificar una observación, puesto que se podría haber producido alguna modificación.