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[18/06/2010]
Dracónidas 2011
Un reciente artículo de space.com acerca de las Dracónidas de 2011 ha desatado un gran número de comentarios, debido a las afirmaciones de que se espera una tormenta de meteoritos para el 8 de octubre de 2011, causada por dicha lluvia. Cooke y Danielle Moser, de la empresa Stanley, Inc., contratista del Marshall Space Flight Center (MSFC) de Huntsville, Alabama (un centro vinculado a la NASA), presentaron en el congreso "Meteoroids 2010" los resultados de la aplicación de su modelo de predicción de lluvias de meteoroides a las Dracónidas de 2011. Según su modelo, ajustado a observaciones radar y ópticas de anteriores lluvias de Dracónidas, la tasa horaria cenital (THC) para 2011 será de "varios centenares" (se ha mencionado la cifra de 750).
Aunque Cooke Moser habla de un riesgo bajo de que la lluvia afecte a los satélites (al fin y al cabo, eso es lo que justifica que el MSFC se ocupe de esas cuestiones), el artículo de space.com habla de que se producirá una tormenta y hasta de cómo podría afectar a la ISS. Posteriormente, han aparecido multitud de artículos que ya hablan abiertamente de "gran tormenta" y de una situación de alarma generalizada para los astronautas y los satélites.
Lo cierto es que aunque las Dracónidas llegasen a una THC de 750 en 2011, eso todavía no las convertiría en "tormenta" (haría falta una tasa de miles para eso), y aunque fuesen una verdadera tormenta el riesgo para los satélites y la ISS seguiría siendo bajo (naturalmente, eso no implica que no se deba estar atento, y por eso las agencias espaciales estudian regularmente la cuestión).
En realidad, otras predicciones para las Dracónidas de 2011 no son tan elevadas: astronomia.org prevé una THC de 20 en el calendario para 2011, y los modelistas habituales varían entre 40 y 200 (máximo 600) en sus predicciones. Además, un porcentaje de iluminación lunar del 85% tampoco ayudará a apreciar la lluvia que se produzca. En resumen, se trata de un fenómeno al que merece la pena prestar atención si se tiene la oportunidad -al igual que ocurre con otras lluvias-, pero dentro de unas expectativas más moderadas.