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[22/01/2009]

Observado un nuevo 'suceso espectroscópico' de Eta Carinae

Eta Carinae es la estrella más grande y brillante de nuestra galaxia. Situada a unos 7500 años luz, con una masa de unas 100 masas solares (pudo haber comenzado su existencia como estrella, hace 2,5 millones de años, con 150 masas solares e incluso más), y una luminosidad unos 5.000.000 de veces la del Sol, es visible -para los observadores del hemisferio Sur- a simple vista en la constelación austral de Carina. La estrella, que está dentro de una nebulosa que lleva el mismo nombre que la constelación -Nebulosa Carina, (NGC 3372)-, presenta características sorprendentes, como el ser la única fuente natural de radiación láser que se conoce.

Por nuestros conocimientos acerca de la evolución estelar, sabemos que las estrellas de gran masa evolucionan muy rápido, y que a Eta Carinae le espera un próximo (en términos astronómicos) final en forma de explosión de Supernova, una explosión que podría acabar con la vida en la Tierra. Desconocemos cuándo ocurrirá esa explosión: podría ser en cualquier momento, pero quizá no más allá de unas decenas de miles de años. Lo que sabemos con seguridad es que no se trata de una estrella estable: ya entre 1837 y 1858 sufrió una importante erupción, y se convirtió en una de las estrellas más brillantes del cielo: durante ese suceso se formó la Nebulosa Homúnculo, una nebulosa que se puede observar rodeando a la estrella.

Eta CarinaeImagen: NASA/STScI, NASA/CXC/GSFC/M.Corcoran et al.

Todo lo antes mencionado parece una razón de peso para observar y estudiar la estrella, aunque ha sido únicamente en tiempos recientes cuando se le ha hecho un cierto seguimiento espectroscópico. Gracias a la espectroscopia, podemos descomponer la luz que nos llega de los objetos astronómicos y obtener lo que se llama un espectro, que nos proporciona gran cantidad de información sobre la materia que estamos observando. Las líneas de emisión nos indican que hay determinada materia que está excitada y emite luz, mientras que las líneas de absorción nos explican que la luz emitida ha pasado a través de materia que ha filtrado cierta parte de la luz.

Los espectros obtenidos de Eta Carinae han permitido comprobar que cada 5,5 años ocurre un 'suceso espectroscópico' que altera considerablemente el espectro observado: las líneas de alta excitación (incluyendo el 'láser natural' antes mencionado) desaparecen rápidamente, mientras que determinadas líneas de absorción se vuelven más intensas. Al fenómeno también se le llama 'suceso de baja excitación' o de 'mínima excitación' por ese motivo. Más o menos cuando todo esto ocurre, el brillo de la estrella alcanza un máximo.

Los observatorios que están siguiendo a Eta Carinae han informado de la observación del comienzo de un nuevo 'suceso' el pasado 11 de enero, confirmando el periodo esperado (unos 2023 días). La regularidad con que ocurren estos sucesos es el principal argumento en favor de la idea de que son causados por un astro que orbita a la estrella, que sería así un sistema binario. Se especula con que dicho astro causa el suceso cuando llega al periastro de su órbita y se introduce en una región muy cercana a Eta Carinae, aunque se desconoce qué ocurre exactamente. Las nuevas observaciones son un paso más de cara a la futura construcción de un modelo detallado de lo que sucede allí.

Para saber más (en Inglés): Sitio web de Damineli y Bessa.
Fuentes: IAUC 9011, 9012. CBET 1668. Damineli et al. 2008, MNRAS 384, 1649.